Nagasaki, 1964: Tras la muerte de su padre yakuza, Kikuo, de 15 años, se encuentra bajo la tutela de un famoso actor de kabuki. Junto a Shunsuke, el único hijo del actor, decide dedicarse a esta forma tradicional de teatro. Durante décadas, los dos jóvenes crecen y evolucionan juntos, y uno de ellos se convertirá en el mayor maestro japonés del arte del kabuki.